Se me ha olvidado escribir. Llevo tanto tiempo publicando tuits, viendo vídeos y juntando ideas en notas de prensa que miro el papel en blanco con pánico y tristeza. Cuando escribía a diario teletipos, noticias y crónicas de medioambiente, ciencia o sociedad en general, las palabras brotaban sin problemas. Ahora escribo con tropiezos, inseguridad e incluso pánico. Pero como lo complicado es empezar voy a intentar de poner sobre este trozo de papel digital mi pequeña historia como periodista ambiental y cómo surgió Planeta Trending.
Aunque aquí te cuento mis inicios en la carrera, he pensado que eso ha quedado ya algo lejos, por lo que vamos a empezar con la muerte de mi padre. Yo tenía 24 años y tras estudiar en Madrid volví a mi ciudad, Córdoba, para buscar empleo tras licenciarme en Periodismo. Fueron meses chungos, no te voy a mentir. Mientras muchos de mis compañeros aprovecharon para viajar y coger experiencias internacionales, así como especializarse con másteres carísimos, yo buscaba y buscaba un empleo que no llegaba en una España rota de burbujas inmobiliarias y mucho paro. En Córdoba ya era complicado cualquier trabajo, no te cuento cómo estaba eso del periodismo o la comunicación.
Pero imagino que si te tienes que agarrar a alguna idea me aferraré a que “las cosas pasan por algo”, por lo que mientras encontraba mis primeras prácticas laborales aprovechaba para ir con mi padre a grabar entrevistas, cubrir manifestaciones y editar vídeos. Esa etapa, no te voy a engañar, aprendí mucho más que en los cinco años de carrera. Además de tratar temas como las preferentes y desahucios, también tocamos temas como el derecho de disfrutar por caminos públicos con la Plataforma A Desalambrar y yo veía que esa era la información que me interesaba.
Formación ambiental
Estar en plena naturaleza, conocer historias y ver el impacto en nuestro entorno que tienen todas nuestras acciones era lo que estaba buscando. Encontré un empleo disfrazado de prácticas donde aprendí de comunicación: blogs, redes, vídeos y demás. Me propusieron seguir allí pero decidí que quería emprender otro camino y volví a Madrid para asistir a un taller de periodismo científico y ambiental. Ocupé la casa de una amiga el tiempo que duró, cogía trenes eternos y disfruté muchísimo escribiendo, aprendiendo de profesionales y sintiendo que ese era mi sitio. Cuando hablaba por teléfono con mi familia durante dicha estancia, lo hacía con verdadera pasión. Eso era lo mío.
Esa pasión que hoy echo tanto en falta en trabajos de comunicación corporativa, a pesar de estar agradecida de las oportunidades profesionales que han ido surgiendo y que me siento toda una privilegiada al dedicarme siempre a ello y la mayor parte del tiempo en mi ciudad. Radio, un poco de tele, revistas, periódicos, agencias o gabinetes. Recuerdo que en esa época también me apunté a una beca de consumo responsable y eficiencia energética donde hacía entrevistas y echaba una mano en web y redes sociales. Fue allí cuando mi tía me dijo por teléfono que mi padre había muerto. El golpe llegó tras una semana disfrutando, conociendo a gente increíble, haciendo lo que más me gustaba, sintiéndome útil y feliz. De repente todo eso se sumió en agonía y viví la peor etapa que he vivido.
Pasión por la profesión
Cuando falleció mi padre, además de desatar todo un tsunami emocional que duraría años de sentirme ida y perder mi identidad y rumbo, no podía concentrarme en ver, escuchar o leer nada. No entendía que eso te podía llegar a pasar de manera tan bestia. Intenté ver algo que no fuesen portadas de diarios locales. Empecé a leer en EFEverde, sabiendo que no me habían seleccionado en la última entrevista tras ser seleccionada por un reportaje de vidrio durante el último año de Periodismo y fue entonces cuando empecé a concentrarme y a asimilar toda la información que ofrecían en sus artículos y reportajes.
Creo que a partir de ahí empecé a hacer cursos de periodismo ambiental, de redes y medio ambiente, me hice socia de APIA, asistía a jornadas internacionales especializadas en periodismo ambiental, compraba revistas como Ballena Blanca y me leía todo lo que podía sobre sostenibilidad, cambio climático o biodiversidad.
Después vino un Máster de Periodismo Internacional mientras trabaja en comunicación para un ayuntamiento, el empeño por entrar en las prácticas de EFEverde con ese Máster (me tocaba Sevilla, pero pude lograrlo) y tras el verano en sociedad en la Agencia EFE, gané la beca de un año de EFEverde. Una experiencia increíble en la que realmente pude aprender de los mejores profesionales, conocer historias únicas y no dejar de aprender cada día.
Cuando terminó esa etapa, por cosas de la vida, llegué hasta un periódico local en Lérida donde proponía siempre temas de medioambiente y en algunos casos llegaron a ocupar portadas, pese a que mi lugar era en la sección de local con temas de sociedad, educación y sanidad. Siempre trataba de contar historias de reciclaje, voluntariados y denuncias de desastres ecológicos, entre otros.
A mi vuelta a Córdoba, seguí buscando mi camino y decidí asistir a la cumbre del clima que se celebró en Madrid. Era otro sueño que tenía en mente desde hacía tiempo y aunque no fui a cubrirlo, me alegró asistir y ver a Greta con todo el impacto mediático que tuvo en ese momento. Meses más tarde volví a colaborar con EFEverde y llegó la pandemia. Teletrabajé casi todo ese año, pero pude viajar a Sevilla, Galicia y Doñana, entre otros, a través de proyectos LIFE e iniciativas como el proyecto Libera.
Como mi vida personal y familiar estaba en Córdoba decidí cambiar de rumbo y empecé en comunicación agroalimentaria que me permitía estar aquí. Alejada del periodismo, del ruido de una redacción, de la adrenalina de ver publicada tu información y de entrevistas que realmente me apasionaban, en especial aquellas que trataban sobre agua, biodiversidad o residuos. Actualmente estudio Marketing Digital y trabajo en el área agro, aunque en otro puesto. Durante este tiempo no he dejado de publicar, difundir el podcast (pero con una periodicidad cuestionable) y alimentar mi proyecto.
Planeta Trending
Planeta Trending surgió hace años como blog, como espacio para escribir. Evolucionó hacia un podcast que comenzó grupal y que hoy es individual. Siempre vuelvo a esta iniciativa que he dejado en pausa cuando preparé unas oposiciones que no terminaron de cuajar, cuando viajaba mucho por trabajo y no tenía tiempo, o cuando estaba bloqueada. Esto último pasa cuando la frustración de no ejercer como periodista ambiental, que es lo que realmente deseo, te frena y paraliza. Pero una vez encauzado el Máster, organizarme para que me dé tiempo a tener vida, a seguir estudiando inglés, a no dejar de lado el deporte y las lecturas, me he obligado a publicar cada día sobre lo que me apasiona: la información ambiental.
Recibo correos, leo boletines especializados, sigo cuentas de este ámbito y no dejo de pensar ideas para llevarlas a cabo con vídeos, audios y textos. Creo en este proyecto porque hoy más que nunca es de vital importancia el periodismo ambiental en tiempos de crisis ecológica, en esta crisis ecosocial en la que estamos y en una época donde una tiene que llevar a cabo su vocación, aunque no ejerza de ello. No importa que esta historia no llegue a calar porque como yo, muchas personas no trabajan de lo que quieren y no se nos va la vida en ello aunque arda, duela e irrite ver cómo otras personas sí que lo lograron. Siempre está el tiempo libre y hacer est





