El guillomo de la escritora científica de ascendencia indígena Robin Wall Kimmerer ofrece una visión inspiradora sobre cómo orientar nuestras vidas hacia la gratitud, la reciprocidad y la comunidad, a partir de las enseñanzas del mundo natural. La obra, con ilustraciones de John Burgoyne, combina de manera única de pensamiento ecológico indígena y occidental, consolidando a Kimmerer como una de las escritoras ambientales más conocidas de la actualidad.
En su tercer libro, la ecóloga y profesora en el College of Environmental Science and Forestry de la Universidad Estatal de Nueva York, y miembro de la Citizen Potawatomi Nation, invita a reflexionar sobre la importancia de vivir en armonía con la tierra y propone un modelo de vida más conectado entre las personas. A partir de una simple baya, que puede verse como tentempié, almacén de energía, flor transformada, mercancía o regalo, la autora formada den botánica y briología y experta en textos científicos explora cuestiones más amplias sobre nuestra relación con plantas, animales y seres humanos. Mientras la recolecta bayas junto a los pájaros, la autora de Una trenza de hierba sagrada y Reserva de musgo (Capitán Swing, 2021 y 2024 respectivamente) reflexiona sobre la ética de la reciprocidad en la economía del regalo. Frente a una sociedad basada en la escasez, la competencia y el acaparamiento de recursos, el guillomo —un arbusto generoso y comunitario— enseña que la verdadera riqueza proviene de la calidad de las relaciones y de la capacidad de compartir. Su abundancia de bayas dulces satisface a la comunidad natural y asegura la supervivencia del propio arbusto, mostrando un ciclo virtuoso de interconexión y futuro.
Sinopsis
Una visión audaz e inspiradora sobre cómo orientar nuestras vidas en torno a la gratitud, la reciprocidad y la comunidad, basada en las lecciones del mundo natural. Mientras la científica indígena y autora de Una trenza de hierba sagrada, Robin Wall Kimmerer, recolecta bayas junto a los pájaros, reflexiona sobre la ética de la reciprocidad que subyace en la economía del regalo. ¿Cómo podemos aprender de la sabiduría indígena y del mundo vegetal para reimaginar lo que más valoramos? Nuestra economía se basa en la escasez, la competencia y el acaparamiento de recursos, y hemos entregado nuestros valores a un sistema que daña de forma activa lo que amamos. En cambio, la relación del guillomo con el mundo natural es una encarnación de lo recíproco, la interconexión y la gratitud. El arbusto distribuye su riqueza —su abundancia de bayas dulces y jugosas— para satisfacer las necesidades de su comunidad natural. Y esta distribución asegura su propia supervivencia. En El guillomo, se muestra un modelo basado en la reciprocidad en el que la riqueza proviene de la calidad de las relaciones, no de la ilusión de la autosuficiencia.





