Inicio / Periodismo ambiental / Buenas prácticas de comunicación ambiental en medios y redes sociales

Buenas prácticas de comunicación ambiental en medios y redes sociales

Las recomendaciones para comunicar en materia de medio ambiente y educación ambiental para la sostenibilidad se pueden encontrar en el documento Guía de buenas prácticas para medios de información y redes sociales coordinada por el Centro Nacional de Educación Ambiental, el Organismo Autónomo Parques Nacionales y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco).

En esta guía se arrojan distintas recomendaciones, diversos criterios a seguir en los diferentes tipos de publicaciones y lo completan infografías, así como ejemplos de buenas prácticas. Este documento recuerda que el catastrofismo no favorece actitudes de cuidado del medio ambiente y que el negacionismo y retardismo se deben combatir con información contrastada y veraz por lo que redes sociales y medios de información tienen la responsabilidad de comunicar e informar de forma precisa y comprometida sobre medio ambiente y educación ambiental. También se abordan otros aspectos clave como recomendaciones sobre la utilización de imágenes o los criterios a seguir en los diferentes tipos de publicaciones, es decir, en medios audiovisuales, escritos o en redes sociales.

Entre las recomendaciones sobre el contenido, esta guía propone divulgar los conceptos y términos técnicos precisos para la comprensión del fenómeno a comunicar; comunicar el concepto de riesgo e incertidumbre sin exagerar ni minimizar la magnitud del problema o interactuar con la comunidad científica siendo ésta la principal fuente de información.

Además, se propone acercar la información temporalmente cuando sea posible para mostrar cómo afectan los problemas ambientales actualmente aumentando la relevancia y urgencia de actuar. En este sentido, el documento anima a inspirar a la acción y provocar cambios positivos en el comportamiento de la sociedad.

Otra de las recomendaciones es conectar la comunicación ambiental con realidades cercanas, ya que ayuda a que la audiencia se pueda identificar con los impactos al establecerse así un vínculo emocional y hacer tangible la necesidad de cambiar para resolver posibles desafíos.

Relacionar los problemas ambientales con las decisiones cotidianas generando conciencia y motivando cambios de comportamiento, junto a conectar fenómenos globales con locales e incluir fuentes directas cuando sea posible figuran entre otras recomendaciones.

La guía sostiene la necesidad de difundir iniciativas y experiencias novedosas para profundizar en los logros alcanzados y cambiar el enfoque alarmista por

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *