¿Hemos dejado de preocuparnos por el impacto del plástico? ¿Se evitan menos los artículos con plásticos de un solo uso? ¿Ha dejado de ser un debate social su huella ambiental?
El Informe Plásticos y otros residuos 2025 – Hábitos, barreras y soluciones impulsado por ClicKoala y el Grupo de Investigación en Psicología Ambiental de la Universidad de Castilla-La Mancha revela que uno de los principales hallazgos es el retroceso en la preocupación ciudadana por el plástico.
Como han informado hoy en una nota remitida con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, basado en 2.000 entrevistas representativas, en 2019, un 67% de la población española se declaraba “muy preocupada” por el exceso de plásticos, especialmente los de un solo uso.
Este año, dicha cifra ha descendido hasta el 49 %. Además, según los datos recopilados, descienden los hábitos: hace cinco años, el 41% evitaba productos con plásticos de un solo uso mientras que en la actualidad sólo lo hace el 29%.
El estudio detecta una posible relación entre la menor implicación ciudadana y la pérdida de visibilidad del problema. Las entidades sostienen que cuando el plástico deja de formar parte de las conversaciones públicas y digitales, «también parece quedar relegado en las prioridades cotidianas».
Aunque no se puede hablar de una causa directa, sostienen, «los datos apuntan a que lo que se mantiene presente en el debate social tiende a recibir más atención por parte de la ciudadanía».
Por otro lado, la recogida separada en el hogar es el sistema mejor valorado por la ciudadanía. Un 42 % de las personas encuestadas la considera una “muy buena idea” y casi el 80 % la valora positivamente. Sin embargo, el modelo de separación en destino, donde todos los residuos se recogen juntos y se clasifican después en plantas de tratamiento, recibe una valoración mucho más baja.
Solamente un 9% lo considera una “muy buena idea” y un 56 % expresa una opinión desfavorable. Aunque este sistema parezca más cómodo para la ciudadanía, el informe apunta que no genera aceptación. «Todo indica que la mayoría de los españoles prefieren separar los residuos, probablemente por conciencia ambiental y un mayor sentido de compromiso individual».
¿Y qué relación tendría el lenguaje y la comunicación? La nota apunta que la forma de explicar una medida puede marcar la diferencia entre ser comprendida y aceptada o generar rechazo, incluso cuando el contenido no varía.
En el estudio se han contrastado dos formas de presentar el sistema de devolución de envases. Cuando se formula como “recuperas el importe al devolver el envase”, el 84% de la ciudadanía lo apoya. Pero, si se presenta como “pagas un extra por cada envase”, aunque ese importe se recupere después, el respaldo cae al 60%.
La medida es exactamente la misma, pero cambia la forma en que se percibe: ahorro frente a gasto. Este mismo patrón se observa en otras iniciativas. Separar bien los residuos a cambio de alguna recompensa cuenta con un respaldo del 81%. En cambio, la propuesta de pagar más según la cantidad de basura generada solo convence al 49%.
La aceptación crece cuando las medidas se entienden como un reconocimiento al esfuerzo o como una forma de mejora compartida, y desciende cuando se interpretan como una carga o un castigo.
El Día Mundial del Medio Ambiente, que se conmemora el 5 de junio nace para proteger nuestro medio ambiente y a emprender acciones inmediatas. Este año urge a combatir la contaminación por plásticos #BeatPlasticPollution.





