Durante la última sesión del club de lectura online Territorio Terrícola organizado por Planeta Mauna Loa y conducido por el escritor Pedro Ramos, el ambientólogo y divulgador científico Andreu Escrivá comentó “la crisis climática se cuenta con historias”. Y es que, en un momento de incertidumbre social, con el creciente interés por asuntos como sequías, danas, incendios forestales, gestión de residuos, pérdida de biodiversidad o desperdicio alimentario resulta fundamental entender, profundizar, analizar y esclarecer hechos de forma clara y coherente.
La emergencia climática no es sólo una crisis ambiental, ya que actúa de forma transversal en el ámbito doméstico, económico, político o social. El periodismo ambiental es una especialización transversal que abarca todo porque cada acción ejecutada tiene su impacto en el entono. Y es por su propia naturaleza, a veces tan compleja de llegar a la ciudadanía por sus tecnicismos y expresiones propias, que requiere de un esfuerzo por parte de los profesionales para ‘traducir’ esta información con historias próximas, símiles y dar forma a datos significativos para generar interés y empatía.
Además, no podemos dejar atrás que con los contenidos que circulan generados por inteligencia artificial y los bulos difundidos en X o Telegram, entre otras plataformas, el periodismo, que siempre ha sido clave para vigilar y destapar, debe emplearse hoy para separar el grano de la paja, poner la rigurosidad por delante del greenwashing y discursos vacíos con la etiqueta ‘sostenible’, y transmitir los avances en sostenibilidad y nuevos retos ambientales frente a discursos vacíos sobre “hojas de ruta” que no consiguen despertar la curiosidad de la sociedad.
El periodismo ambiental es de vital importancia para precisamente conectar y dar voz a quienes no la tienen. Más allá de polémicas de influencers, de extractos de canutazos políticos fuera de contexto o vídeos virales, existe todo un segmento de población que requiere de nuestra atención y que a menudo son olvidadas. Comunidades indígenas, colectivos vulnerables afectados por la crisis climática son ignorados frente a grandes titulares y clickbait. Por eso contar historias en redes sociales y en medios locales o especializados resultan tan necesarios, al poner sobre el escenario cómo todas las decisiones tienen sus efectos y atrás quedó la simbólica imagen del oso polar cuando la emergencia climática está tocando nuestras puertas.
Y más allá del catastrofismo, la verdad es que siempre estamos hablando de medioambiente: del calor que hace, del riesgo de incendios, de cortes de agua y luz, de huelgas de basuras, del exceso del plástico en nuestro día a día, de cómo no paramos de viajar y quemar queroseno y un largo etcétera. Pero más allá de lo negativo, el periodismo ambiental presenta alternativas, soluciones y medidas que se están llevando a cabo para adaptarse a los nuevos desafíos climáticos y cómo se ponen en marcha nuevos programas de conservación.
Por todo ello y que contamos con increíbles profesionales especializados, el periodismo ambiental se presenta como todo un aliado para entender lo que está pasando en el planeta, en tu continente, país, ciudad y barrio. Y en Planeta Trending se abordarán los distintos medios de comunicación, publicaciones, nuevos formatos y recursos que facilitan cómo acceder a esta información.




